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Por Aideé Díaz, Master Coach Grado Experto TISOC

¿Eres el centro de atención y decisión de tu empresa?
¿Nada se mueve si no es validado por ti ?
¿Qué tan dispuesto estas a cambiar tu viejo hábito de control y protección?

Mientras leía “The Myth E”  y descubrí a mis tres personalidades empresariales, nació una pregunta  que impulsó mi curiosidad: ¿Qué impide a un empresario o directivo a pedir ayuda al momento de estar ante un reto o problema para hacer crecer su negocio? , para mi sorpresa durante una plática con el Director General de una empresa naviera centroamericana,  descubrí que todo se trata de CONFIAR en los otros y SOLTAR.

El negocio esta creciendo o en un profundo caos organizacional y tu no sabes cuando vas empezar a “soltar actividades”
¿Hasta cuando vas a soportar el peso de hacer todo tú solo?

Durante estas semanas he estado diseñando el siguiente programa directivo que pondré al alcance de mis clientes para ayudarlos a ordenar las ideas , establecer espacios para pensar, diseñen acciones de aplicación diaria y midan el impacto en sus empresas.

En este viaje me he percatado que para “Confiar y Soltar”  se requiere de una habilidad directiva: la fuerza de voluntad y esa no se enseña en las famosas escuelas de negocio o cualquier libro. Lo que sea que hagas en tu negocio  solo necesitas TOMAR LA DECISION DE PROGRESAR.

¿Qué está impidiendo realmente el progreso de tu negocio?

Si lo que requieres es confianza en tu equipo ¿Cuál es la actividad que ayudaría a un directivo para entrenar su habilidad para confiar en su equipo?

DELEGAR

Esa esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea. Para eso quiero proponerte 4 herramientas prácticas para empezar tu auto entrenamiento y delegar con mayor confianza:

  1. Papel y lápiz: nada como darle al cerebro un estímulo para pensar. Escribe la tarea que quieras delegar y detecta los PEROS que le pones a que lo haga otra persona y no tú.

    “No sabe”, “no quiero”, “es muy lento”, “tengo prisa”, “me cae mal”, “no lo hace como yo quiero”, “para eso le pago”, “ nunca he trabajado con él” etc.

    Ahora que tienes todos “TUS PEROS” , lo siguiente es libérate del control y contesta la solución a cada una de tus objeciones.

    “No sabe” …. Enséñale.
    “No quiero” … Madura tu actitud.
    “Es muy lento” … Acompáñalo y aceléralo.
    “Me cae mal” …

    Una vez que observas tus propias ideas limitantes, es más fácil reconocer que para crecer se necesita confiar. Las personas hacen lo mejor que pueden con lo que saben. Si quieres que lo hagan diferente hay que confiar y enseñarles.
     

  2. Pega tu organigrama en un lugar visible. Descubre los talentos y motivadores de tu equipo,  para que detectes quién puede hacerse cargo de la tarea.

    Esto no quiere decir que sueltes la actividad y ya.  Define con detalle la tarea y si es necesario “entrenar a la persona” Hazlo, de preferencia en menos de 20 minutos, después de eso simplemente suéltalo,  mide el avance, motiva y agradece el esfuerzo.
     

  3. Mide el avance de tu confianza y de la tarea. ¿Qué te hace falta para confiar en tu equipo? ¿qué harías diferente? ¿cómo puedes aumentar tu confianza en ellos?, del 1 al 10 ¿en que nivel de confianza te encuentras con su progreso?, ¿qué dice tu equipo de tu nueva actitud? Corrige aquello que detectes y define una acción concreta para ti.
     
  4. HAZ preguntas que ayuden a tu equipo a crecer. Esta es la herramienta más efectiva que he encontrado para estimular la confianza en un directivo, cuando lo quiere todo bien hecho, en lugar de regañar, aconsejar o hacer. Haz preguntas que motiven al equipo a aprender, a acercarse a ti,  de ti depende el progreso de tu nivel de confianza en ellos. Tu eres el líder y ellos confían en ti.

Aideé Díaz, Master Coach Grado Experto TISOC