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Por Aideé Díaz, Master Business Coach TISOC

¿Existen malas actitudes entre los miembros del equipo, pero no hacen nada para solucionarlo y además exigen un reconocimiento?

Esta situación sucede todos los días, en varias empresas y sectores.Durante mis sesiones de coaching y programas de capacitación a equipos, mis clientes exponen este tipo de casos; donde jefes, compañeros, colegas, colaboradores, quieren ser mejor recompensados por su trabajo: mediante un aumento de sueldo, mejores prestaciones, facilidades para atender asuntos personales o cualquier otro beneficio que creen que DEBEN recibir, sin embargo, ante la pregunta ¿Qué estas dispuesto a dar a cambio?;  la respuesta es “ya les doy mi trabajo”, “estoy dejando mi salud aquí.¿Qué más quieren?” o el más triste es el silencio de la indiferencia.

Seguramente tienes entre tu equipo a personas con talentos, habilidades, conocimientos únicos, además de ser  buenos ejecutivos, y aún así no logran amoldar con tu estilo directivo para vender sus ideas, ayudarte a pensar, estar felices con su trabajo y disfrutar de los beneficios de una vida laboral plena, es decir crear su reconocimiento, aumentar sus resultados y beneficiar a la empresa.

¿Tus colaboradores se encuentran en una zona de confort porque la empresa no premia su esfuerzo?

Es frustrante para el director que sus colaboradores se queden en la misma situación. Todos tenemos talentos diferentes, pero cuando es necesario resolver alguna complicación, parece imposible usarlos.

Comparto contigo 4 estrategias con plan de acción incluido, para que las compartas con tu equipo, las cuales nacen de la experiencia de otros directivos, y muestran las acciones que les encantan que sus colaboradores expresen para ayudarlos a crecer, toma nota:

ACTITUD positiva, colaborativa, expansiva.

Es posible que seas el mejor en tu área, pero con negatividad, queja, lágrimas y “berrinches” no vas a lograr nada, solo ser reconocido como alguien tóxico y seguramente serás invitado a la puerta del despido y sin recomendación.

Relájate, a un directivo lo que le gusta es:

La autenticidad y la actitud, reconoce que tal vez, no eres la persona más optimista de este mundo, lo mejor es irlo trabajando, requiere tiempo, espacio y compromiso de tu parte para buscar opciones.

Responde estas preguntas y actúa:

  • ¿Qué has hecho para proyectar una mejor actitud ante la vida con tu jefe, colegas, amigos o familiares?
  • ¿Tienes la misma actitud en todos los aspectos de tu vida? ¿cuál quieres cambiar primero?
  • ¿Qué podrías hacer ahora para ir avanzando paso a paso y mejorar tu visión del mundo para proyectar una actitud más colaborativa con tu jefe y empresa?

La actitud se trata de un trabajo personal. Esta en ti. Tu jefe no la trabajará por ti.

SOLUCIONES ante la adversidad.

Existen empresas donde sus colaboradores han desarrollado con el tiempo sentimientos de inferioridad, enojo o indiferencia cuando nadie reconoce su trabajo. Recuerda tu jefe es tu jefe, no el psicólogo o el terapeuta, él busca que uses tus fortalezas para las soluciones que se necesitan en el día a día.

Reflexiona y actúa; El director lo que busca es que lo ayudes a solucionar: Vuelve a lo básico, mira tus logros, busca fuerza en tus experiencias pasadas.

Haz un línea de tiempo y define 4 aspectos personales que consideres que han sido un factor importante para llegar hasta donde estas y crece, ayúdate a ser un profesional adulto y no un niño.

Cuando se trata de ser visible para tu jefe, se trata de salir a escena y usar tus talentos. Haz el ejercicio y descúbrelos.

Compartir ideas sin miedo.

En este punto, el asunto se pone interesante y suma a los anteriores.

Se trata de vencer un estilo de sobrevivencia, que tiene como raíz al miedo, que nos hace escondernos en capas.  Este miedo es una emoción que sirve para dos cosas:

  • Impulsarte a ir por más o/y
  • Protegerte

Centrémonos en la primera, un puesto directivo lo que le reconoce es:

Tu capacidad para compartir tus ideas. Todos tenemos ideas y queremos una vida mejor para nosotros. Tus ideas las pueden copiar, pero no las implementarán como Tú. Así que atrévete a mostrarlas.

Contesta estas preguntas y actúa:

  • ¿Cómo vas a saber si tus ideas funcionan si nos las muestras al mundo?
  • ¿Cuántas ideas has dejado en el tintero sólo por miedo a que te las roben?
  • ¿Hasta cuando estarás escondido?
  • ¿Cómo vas a lograr que tu jefe escuche tu siguiente idea?

Nadie aprendió a nadar con un manual. Salta al agua y comparte tus ideas, define el cómo y tu jefe seguro empezará a mirarte de otra manera.

INICIATIVA, el camino de tomar acción.

La zona cómoda, es eso cómoda, pero sin aventuras y aprendizaje. Es más fácil quejarse y criticar, a moverse y hacer la diferencia.

La solución que cualquier directivo quiere ver en acción es:
La INICIATIVA

Tu trabajo es romper la comodidad e iniciar un cambio para ti y mostrarle a tu jefe las acciones que puedes aportar,  ideas nuevas y hacer cambios significativos en tus resultados.

¿Cómo lo puedes hacer? Contéstate  estas preguntas e implementa una el día hoy:

  • ¿Qué pasaría si en un correo electrónico de hoy , generas 2 ideas diferentes y las expones con tu jefe?
  • ¿Cuál sería la idea que quieres aportar hoy en tu siguiente reunión de trabajo?
  • ¿Cómo responderían tus clientes si hoy te propones sonreír en tus llamadas telefónicas?
  • ¿Cuál es tu mayor reto del día? ,¿La atención a clientes? ¿negociar con un compañero de trabajo?¿responder una llamada difícil? ¿vender tus ideas?

Ahora tienes 4 estrategias con plan de acción incluido. Te toca comentar a ti, explora y vende mejor tus ideas para ser visible para tu jefe.