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Por Miguel J. Roldán – Coach Presidente de TISOC

Este pasado mes de enero de 2012 fue un tiempo muy agitado para mí. Tuvimos muchas cosas que hacer relacionadas con el 10º Aniversario de TISOC 2002-2012, el lanzamiento de la herramienta en la nube TISOC Coaching Generator, y también el lanzamiento de Politicals, la Certificación Internacional en Coaching Político de TISOC, y otras cosas. Cuando muchas de esas actividades estaban terminadas recuerdo que me decían los que me conocen: "Vaya, es genial volver a la normalidad".

Me puse a pensar sobre esa frase para verificar si efectivamente "lo normal" debía ser eso, y lo cierto es que me dije a mi mismo: “mi trabajo me gusta mucho, es lo que quiero hacer, aunque a veces sea muy cansado y estresante, me proporciona energía porque afortunadamente trabajo en lo que me gusta y me hace crecer continuamente, por lo que para mi la normalidad es ese estado”.

Sospecho que sentimientos similares han podido suceder a muchos de los lectores de esta columna. Retrocedí a mis estudios de coaching, cuando los estudiantes (mis compañeros) fueron desafiados con la pregunta: "Entonces, ¿qué es normal?" Te das cuenta entonces que mi definición de lo normal puede ser muy diferente de la definición de lo normal para otros. Al pensar en ello aún más en términos de mi propio contexto, empecé a darme cuenta de que mi definición de "normal" para mi vida en la actualidad es significativamente diferente de lo que era hace diez años y diferente a lo que piensan sobre lo “normal” otras personas.

“Normal” es definitivamente la situación. Para mí se ha convertido en "normal" trabajar en muchas cosas a la vez que requieren mi atención, escribir regularmente este blog, dar maratonianas jornadas de cursos y asistir a reuniones corporativas con clientes, a veces cansadas. Mi horario anárquico se ha convertido en “normal” pero me gusta la flexibilidad que me proporciona. En pocas palabras "normal" se ha convertido en una manera que me hace estar cómodo experimentando mi vida y, al mismo tiempo, viviendo de tal manera que estoy logrando lo que deseo.

Lo que funciona para mí, sin duda, puede no funcionar para otros. Algunos prosperan en una “normalidad” y otros lo hacen en otra “normalidad”. Para muchos, lo “normal” puede ser vivir mas tranquilo y tener poca o nula desviación en lo que sucede cada día de su vida, manteniendo un alto nivel de rutina. Realmente no hay respuesta correcta o incorrecta a la pregunta "¿Qué es normal?"

He sacado algunas lecciones que se han reforzado en mí después de esta reflexión al inicio de este año 2012. Una de ellas es que los sucesos aparecen, ya sea esperados o inesperados, y que pueden cambiarte tu tiempo y tus planes de forma drástica, reconocer este hecho me hace sentir mejor, es como el “flow” que me hace vivir y sentirme bien. Echa un vistazo a los próximos meses. Determinar adecuadamente hasta qué punto la actividad prevista va a cumplirse es muy difícil, al menos para mi y muchos de los lectores. Y esto para mi “es normal” y me siento bien con ello.

Otra lección es acerca de la comodidad. ¿Qué es cómodo? Yo me siento cómodo así, otros quizás no. Lo importante es tener actividades que te proporcionen valor y realización profesional y personal. Al llegar a un nivel de comodidad excesivo me aburro, y el aburrimiento es un factor que determina en gran medida el estrés negativo. Así que ¿qué prefiero, estar cómodo con estrés negativo, o dejarme fluir con mis actividades con estrés positivo y energético? Quizás para algunos es difícil comprender que a muchos esto nos produce  sensación de calma, sin embargo para otros no. Volvemos a la pregunta: “Qué es normal”.

Por encima de todo, es importante no hacer que tu definición de "normal" se imponga a los demás. A veces puede ocurrir que se produzca esta imposición sobre la base de los comentarios o las expectativas de los demás. Más a menudo, nosotros, como individuos podemos caer en la tentación de aceptar lo que es “normal” para los otros como bueno para nosotros, y esto normalmente se vuelve con el tiempo en nuestra contra. Cada uno ha de vivir su propia “normalidad”

Entonces, “¿qué es normal?” Es una pregunta que sólo tú puedes contestarte.

Por Miguel J. Roldán, Coach Presidente de TISOC, Escuela Europea Líder en Coaching en Español