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Por Ana Zabaleta

El estrés es una reacción de tu cuerpo ante situaciones en las que requieres de una mayor respuesta, ya sea física como mental. A pesar de tener un nombre tan poco popular, en su justa medida es bueno y necesario para tu desarrollo y evolución como ser humano.

Sin embargo en dosis excesivas puede producir efectos negativos en tu cuerpo, como cansancio y repercusiones en la salud. Además si estas altas dosis de estrés se prolongan durante un tiempo, los efectos pueden ser devastadores. Trabajar con demasiado estrés no te hará rendir más, muy al contrario los resultados serán peores, ya que no estarás en tus plenas capacidades.

A continuación en este artículo tienes unas claves para que aprendas a gestionar correctamente tu estrés y que este se transforme en tu aliado, para un mejor rendimiento y un estado más saludable.

Actitud positiva

Se que este consejo puede parecerte muy repetido, pero es que es básico en cualquier situación y más en una de estrés. Pensar que todo saldrá bien, y que de cualquier situación siempre se puede salir adelante, va a relajarte muchísimo.

Por supuesto, esa actitud debe ir seguida de acción para poner remedio a la situación en la medida de lo posible. Ahí es donde una pequeña dosis de estrés puede ser útil, precisamente para eso, para entrar en la acción necesaria que puede eliminar o disminuir lo que te está causando el estrés.

Ejercicio y vida Sana

El ejercicio es una de las mejores formas de disminuir el estrés, ya que produce endorfinas, mejorando tu estado físico y mental. Te recomiendo una dosis diaria de ejercicio, aunque sea sólo caminar durante una hora y a un ritmo constante.

Por supuesto nada de drogas ni alcohol. Cuida tu dieta, eres lo que comes. Si eres como yo, que lo que te gusta es precisamente lo menos saludable, te recomiendo que sin renunciar a eso que tanto te gusta, consumas esos alimentos que sabes que te van a sentar bien, aunque no te agraden tanto. Desayuna fuerte y cena ligero.

Si además consultas con tu médico para que te marque una dieta saludable en función de tus necesidades en particular, muchísimo mejor.

Relajación y meditación

Dedica todos los días un rato al silencio y a la meditación. Si nunca lo has hecho, en youtube puedes encontrar un montón de meditaciones guiadas. Lo ideal sería una hora por la mañana antes de comenzar tu jornada, pero si no tienes tiempo, más vale 10 minutos que nada.

La meditación me ayuda a comenzar mi día con la máxima energía y a encontrar la felicidad dentro de mí, y no en lo exterior. Esta práctica minimizará los efectos del estrés en tu vida y te ayudará a sacar tu máximo potencial.

Tiempo para el ocio

No puedes hipotecar tu vida sólo para el trabajo, por mucha falta que creas que te haga. Debes dedicar un tiempo al ocio, ya sea por lo menos una vez a la semana.

Piensa que es tiempo invertido, un tiempo que pierdes para el trabajo, pero que luego va a hacer que el tiempo que dediques al mismo sea más productivo y tus resultados serán los mismos que si hubieras trabajado más horas, pero sin tanto gasto de energía y tiempo.

Si no has dedicado mucho tiempo al ocio, es posible que ni tan siquiera sepas lo que realmente te gusta. Mientras no lo sepas, puedes ir probando con cosas diferentes: la playa, el campo, la lectura, alguna actividad artística… es más, puedes dedicarte a más de una. Tu vida se enriquecerá y tu trabajo será más eficiente, a parte de ser una excelente oportunidad de hacer nuevos amigos.

Desapego del qué dirán y de los resultados

No vivas como quieren los demás, sino como tú quieres vivir. Comienza a practicar el desapego de lo que digan o piensen otros. Es una práctica muy liberadora que te va a quitar una gran dosis de estrés, ya que es imposible complacer a todo el mundo y además te permitirá ser más feliz, haciendo lo que tú realmente quieres hacer.

Puede que pienses que eres de las que no te importa, pero quiero que seas consciente de que a veces le damos importancia según el rango de vinculación emocional que tengamos con la persona, o según qué tema se esté cuestionando sobre ti.

Por ejemplo las mujeres llevamos muy mal que se nos considere que somos malas madres. Procura desapegarte de lo que puedan pensar otros, sean quienes sean  y sobre lo que sea.

También desapégate de tus resultados ya sean personales o de negocio. Cuando digo que te desapegues, no quiero decir que no hagas lo necesario para conseguir eso que deseas, pero sí que tu felicidad no dependa de ello. Si no lo consigues, siempre puedes seguir intentándolo, o tal vez algo mejor esté por llegar. Se feliz sólo por ser tú y existir.

Gestiona tu tiempo

Gestionar correctamente tu tiempo es indispensable para que el estrés no controle tu vida. Programa tu día a día con tiempo de sobra, no intentes programar muchas actividades, al contrario, programa incluso menos de las que crees que puedes hacer. Si sobra tiempo, siempre puedes añadir más sobre la marcha.

Pero si programas demasiadas actividades, es muy probable que no alcances a ejecutarlas todas, ya que muchas veces surgen imprevistos que provocan que nos lleve más tiempo del que pensábamos, y al final lo único que vas a conseguir es más estrés y la sensación de insatisfacción por las tareas no ejecutadas.

Aplica estas claves en tu vida, y logra que el estrés deje de ser uno de tus obstáculos.