Por Pedro Palao Pons, Master Coach grado Experto TISOC

Hay actos de pasión y actos de razón. Acciones que nacen del corazón y otras fruto de la objetividad. Lo relevante no es de dónde vienen o cómo se originan, lo trascendente es su autenticidad. ¿Eres auténtico en tus acciones?

¿Hacer lo que toca o lo qué siento? Esa es la pregunta que muchas veces aparece en nuestra vida y, al hacerlo nos evidencia – pese a que no siempre sabemos verlo- que la existencia es solo un abanico de posibilidades, donde pase lo que pase y con independencia de lo realizado, siempre tenemos una responsabilidad: tomar acción. 

Haz, pero haz algo sabiendo que es auténtico, que es lo que tú harías, no lo que otros harían por ti.

En la vida de cada quien hay una mano invisible, una mano que según el caso nos acompaña, nos empuja o nos estira. Siempre está.

Una mano que a veces es fría, seca y quirúrgica, que hace »lo que hay que hacer». Una mano que en ocasiones es suave y cálida, que nos invita a soñar sobre »qué nos gustaría hacer». Es la »mano del alma,» un nexo invisible entre nosotros, nuestras decisiones y acciones. Porque… tanto si piensas, como si dices o haces, como si decides pasar a la inacción, no te engañes, tú eres el responsable. 

Puedes opinar o callar. Tú tomas la decisión.

Puedes actuar o dejar que otros lo hagan. Tú tomas la decisión.

Tu mano del alma eres tú.

Por Pedro Palao Pons, Master Coach grado Experto TISOC