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Por Dr. Gilbert Aubert

Con más audiencia que el pasado mundial de fútbol, después de 69 días de estar prisioneros, la cápsula de rescate sacó a cada uno de los mineros chilenos a la superficie. Además de la voluntad de Dios, qué sucedió en el trasfondo para que estos hombres sobrevivieran. Aquí quedó demostrado lo que los humanos somos capaces de hacer en condiciones extremas.

A continuación analizo varias dimensiones arraigadas en la naturaleza y que son aplicables en el mundo de las empresas.

1. Objetivo: La meta era que salieran con vida, sanos y salvos. Ese era el único jefe. Cuando hay un objetivo común, claro, deseable y con tónica de urgencia, todo equipo desarrolla un inmenso potencial

2. División adecuada del trabajo: cada minero jugó un papel específico y determinante. Uno fue el organizador, otro el locutor, otro cuidó de la parte espiritual, otro del ejercicio, uno fue barbero y otro enfermero. Al igual que los mineros, en todo equipo gerencial sus miembros tienen un rol que cumplir y desempeñar.

3. Liderazgo: Es como se llevó a cabo la perfecta organización y ejecución de la operación de rescate. Es cuando Luis Urzúa, supervisor, estableció turnos de trabajo ordenados. Es como Mario Sepúlveda, el segundo en salir, hablando desde las profundidades apeló a las necesidades emocionales de sus familiares y compatriotas. Es cuando el primer rescatista, Manuel Gonzalez, que por voluntad propia decidió bajar a la mina, se convirtió en el primer hombre en descender por el estrecho agujero hacia las profundidades, y ser el último en salir.  

4. Liderazgo personal: El coraje, disciplina y buen humor que demostraron los mineros mientras vivieron la adversidad extrema, es un reflejo de su liderazgo personal. Tuvieron la suficiente resiliencia para no derrumbarse, para resistir, acometer y levantarse después de la adversidad. Liderazgo personal es dejar salir lo mejor de nosotros cuando enfrentamos desafíos, es solucionar problemas y tomar decisiones.

5. Plan de trabajo: La preparación física y emocional para el rescate, la perforación del conducto, el diseño de la cápsula “Fenix”, el puente aéreo para transportarlos al hospital, la efectividad de los medios de  comunicación, y tantas otras cosas que no vimos, son planes y métodos de trabajo.

6. Valores: la cohesión y lealtad que demostraron los mineros, la interdependencia de las instituciones chilenas, el apoyo del gobierno de Chile y otros países amigos, los abrazos y llantos presentes a lo largo de la jornada, son ejemplos de valor, coraje, solidaridad y humanidad. Lo que inició como una tragedia, culminó como una victoria de la voluntad de todo un pueblo cuando se pone en función de los más altos valores.

7. Comunicación: El manejo eficiente de la información logró el clima necesario para controlar las emociones. Cuando mostraron el mensaje: “estamos bien en el refugio los 33”, confirmaron su fe los que siempre creyeron que se salvarían, y cuando transmitieron las primeras imágenes y supimos cómo se veían volvió la esperanza perdida para muchos.
Muchos fracasos empresariales y familiares se pueden evitar si empezamos a comunicarnos de la manera apropiada y oportuna.

Definitivamente que esta inspiradora experiencia y sus lecciones de liderazgo llenan de esperanza y optimismo a un mundo tan separado por ideologías y posiciones extremas.

El autor es Coach Ejecutivo, recibió entrenamiento por Coachvillle Spain/TISOC, consultor en Desarrollo del Liderazgo, y Candidato a Doctor en Administración de Empresas por la Universidad Europea de Madrid.