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Por Francisco Heras

Después de más 25 años de carrera profesional no he conocido a ningún líder de ninguna organización que disfrute despidiendo al personal de su empresa.

Por defecto, el líder quiere que su empresa mejore, genere más beneficios y que crezca en facturación, personal, portfolio de productos y servicios. ¡Que esté entre las mejores!.

Pero a veces los tiempos, las circunstancias y en algunas ocasiones la falta de previsión obligan finalmente a tomar decisiones difíciles.

En tiempos difíciles un estilo de liderazgo directo orientado a la mejora de la eficiencia, planificación de operaciones a corto plazo, control de costes y rendimiento y a solventar los problemas operacionales es la base de la supervivencia a corto plazo.

No obstante si queremos sobrevivir a medio y largo plazo no podemos olvidar el liderazgo orientado a las relaciones (motivación, desarrollo de las habilidades y confianza del equipo, soporte al trabajo en equipo…) y el liderazgo orientado al cambio (identificación de competencias estratégicas, implantación de cambios en la organización, provocación del pensamiento innovador, facilitación del aprendizaje continuo…).

El líder que sea capaz de encontrar el equilibrio entre las decisiones difíciles a corto plazo, con una visión humana e inspiradora, de innovación y de cambio a medio y largo plazo será el que consiga llevar a su empresa al éxito.

Se habla mucho sobre cuales son las habilidades (“Skills”) que un líder debe tener para ser un buen líder.

Varios estudios demuestran que los trabajadores buscan en sus líderes que les inspiren, que les motiven y un alto nivel de integridad personal.

Y para inspirar a su equipo, el líder, debe ganarse su respeto.

Todo ello parece muy teórico con lo que incluiré algunas ideas de cómo debe actuar un buen líder (en momentos difíciles y en momentos “dulces”):

  1. Un líder debe ser un ejemplo para el resto.
    1. Debe hacer lo que predica,
    2. Debe ser consistente en su mensaje, veraz.
  2. Un líder puede equivocarse e incluso pedir perdón le hace ganar en respeto y autoridad.
  3. Un líder debe transmitir confianza, expresar sus ideas claramente y saber en que dirección quiere ir.
  4. Un líder debe saber tomar decisiones, las fáciles y las difíciles.
  5. Un líder no debe culpar a otros, debe aceptar la situación y actuar.
  6. Un líder confía en su equipo, les da espacio de maniobra en la toma de decisiones y les permite equivocarse.
  7. Un líder sabe escuchar activamente y acepta las opiniones de otros.
  8. Un líder debe ser optimista sin perder el contacto con la realidad.

Para todo ello, el líder debe estar siempre abierto a nuevas oportunidades, a nuevos aprendizajes, a saber escuchar activamente dentro y fuera de su organización.

Aprendizaje continuo, búsqueda de la excelencia, integridad, honestidad y saber pedir ayuda son claves.

Gestionar la empresa y sobre todo gestionar a otros directivos, al personal en general, no es tan fácil. Las personas tienen reacciones, sentimientos que hay que entender, familias, los equipos tienen una dinámica diferente y hay que conseguir que sean de alto rendimiento, que trabajan todos en la misma dirección.

Un consultor asesora e implanta soluciones de planificación estratégica, políticas, métodos, procedimientos, análisis de costes, análisis de estructuras, mejora continua….

El coaching ejecutivo proporciona a los ejecutivos nuevas herramientas para potenciar o mejorar sus habilidades competenciales, comportamientos y relaciones interpersonales. ¿Somos buenos líderes? ¿Qué habilidades deberíamos de potenciar? ¿Qué actitudes deberíamos cambiar? ¿Cómo, cuando? ¿Cómo podemos ayudar a desarrollarse profesionalmente a nuestro equipo?.

El coaching corporativo trabaja con la empresa en su conjunto teniendo en cuenta todas las áreas así como su cultura, misión y visión aplicando coaching en todos los departamentos y equipos directivos, tanto a nivel individual (coaching ejecutivo) como colectivo (coaching de equipos). ¿Hay problemas de relación en nuestro equipo? ¿Cómo podemos solucionarlos? ¿Cómo podemos potenciar al equipo? ¿Cómo lo convertimos en un equipo de alto rendimiento?.

El mentoring es una relación personalizada mediante el cual un directivo sénior de una empresa, con más experiencia (el mentor), enseña, aconseja, guía y ayuda a otra (el mentorizado) en su desarrollo invirtiendo tiempo y compartiendo conocimientos de manera que pueda mejorar su rendimiento y por tanto progresar más rápidamente en el desarrollo de su carrera profesional.

La gestión de todo ello, el equilibrio entre los diferentes estilos de liderazgo, la visión estratégica a corto y largo plazo, la capacitación profesional personal y del equipo y la ayuda externa ( consultoría, coaching…), además de los muchos tabúes del liderazgo, pueden ser la diferencia entre sobrevivir o no, entre el éxito y el fracaso.

Por Francisco Heras, Coach Ejecutivo Certificado por TISOC.